El 21 de octubre de 2017, era un día espectacular, un sol divino. Flor y Fede se preparaban para una ceremonia al aire libre en el parque de la quinta del salón, con una decoración esplendida y un cuarteto de cuerdas, listo para empezar a tocar cuando entrara la novia.
Entraba a las 20:30, mientras estaba retocando los últimos detalles paso lo que nadie quiere que pase en su boda, una nube repentina se hizo sentir.
El padre de la novia se acercó a ella y le dijo que se había levantado un poco de viento, ella muy despreocupada le dijo… ¨no pasa nada¨ …, entonces el padre le dijo que caían algunas gotas que no se preocupara que ya estaban levantando todo. En ese momento, Flor mira por la ventana y llovía torrencialmente. Se mojaron todos los instrumentos, las sillas, etc. y había que secar todo y volver a acomodar para que se pudiera hacer la ceremonia.
A todo esto, el tiempo seguía corriendo y mientras la novia no podía hacer nada, más que esperar, la madre trataba de convencer al juez de que se quede, porque se quería ir debido al tiempo que estaban tardando.
Por suerte, el juez se quedó, los novios tuvieron la ceremonia que por tanto tiempo habían planeado, disfrutaron de la fiesta, se divirtieron y esto quedo como una gran anécdota.

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Recomendaciones de Flor:

Si organizas la ceremonia al aire libre, tenes que tener un plan B, de esta manera si pasa algo no te quedas sin la ceremonia.

Contrata la decoración, el fotógrafo, la modista, el catering, TODO, recomendado previamente por alguien.

Organicen todo entre los dos, y no escuchen mucho la opinión del resto. Para que la fiesta represente a los novios.

Hay que relajarse y no engancharse con los detalles, que pueden aparecer durante la fiesta.

Fotografía: Toma 3 Estudio / Salón: Quinta Tres Robles

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