Cuando te encontrás bajo un cielo iluminado por fuegos artificiales; sintiéndote como Cenicienta, entrando en un carruaje con el vestido que siempre soñaste, viviendo tu propio cuento de hadas… ahí es cuando te das cuenta que todo valió la pena.

Porque las personas que están de pie frente a vos, son aquellas que siempre tuviste a tu lado. Que su amor por vos es inmenso e interminable; tanto, que serían capaces de hacer cualquier cosa , como saltar a la pile en pleno invierno; pasar horas probándote distintos peinados, o aprenderse una coreo y bailarla frente a todos los invitados, a pesar de no ser un gran bailarín, con tal de verte sonreír.

Las expectativas, los nervios, la ansiedad, los temores a que algo no salga según lo esperado; todo eso pierde importancia cuanto te das cuenta que la gente que está ahí son quienes, van a hacer de esa fiesta algo único. Porque están ahí por y para vos; para verte brillar un día más.

Fotos: Toma3

Salón: Palacio Alcorta 

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